Furia, Milei y la decepción de las masas
Un clima de época que pareciera durar menos que la edición de Gran Hermano
Los participantes de la actual edición de Gran Hermano Argentina entraron a la casa al día siguiente de la asunción de un nuevo presidente. O sea, el 11 de diciembre. Por entonces, Javier Milei inauguraba su mandato presidencial cosechando fanáticos. Adentro de la casa más famosa, la participante que adquirió protagonismo ni bien iniciado el juego, Juliana Scaglione, alias Furia, se pronunció enseguida adepta del libertario. “Gracias, Milei”, decía cuando ganaba el liderazgo. “Aguante peluca”, cuando se ponía a gritar en el patio.
Los paralelismos entre la jugadora y el actual presidente fueron entonces inevitables. Hoy mismo hay una nota interesante de Jorge Fontevecchia en Perfil. Y aunque los panelistas del programa se debatan en la indefinición entre vincular la política con el juego: “ni a los políticos les piden tanta moral y ética como a un participante de Gran hermano, déjense de joder”, expresó el panelista, productor y ex participante del juego, Gastón Trezeguet, el tema está más que vigente.
Mientras los debates se sucedían, el estilo de Juliana Scaglione, o sea, “me importan todos un carajo” se fue agudizando con los días. Cero empatía con quienes no eran parte de sus cercanos de turno, malhablada, violenta, irascible, ególatra, caprichosa. Todo justificado en “me muestro tal cual soy”. ¿Les suena? Un discurso que por momentos quiere parecer empático, pero que ni bien quien tiene enfrente la contradice en lo más mínimo, vuelve a aparecer la furia discriminadora, violenta. Lo que en un principio del show fueron participaciones algo zarpadas, border si se quiere, pero divertidas al fin y al cabo, pasaron con el correr de los días a tener un protagonismo demasiado espeso de soportar. Reculando en chancletas, otro paralelismo con muchos votantes de su presidente admirado, la mayoría de los fans de la participante decidieron bajarse de la llamada furioneta, según se percibió en el ajustado mano a mano en la placa de la semana pasada. “No me gusta ya, es misógina y violenta”. "Me divirtió en un momento, pero sus constantes ataques me hartaron”, dicen ahora ex fans de Juliana.
Así como, según analistas y políticos, el presidente no se supo ubicar en su rol de mandatario: “El presidente no puede seguir siendo panelista” dijo Lanata. Sostuvo (en relación a Milei) que “el argumento de que ´es así´ deja de ser válido cuando pasas los cuatro años”; en tanto que la diputada Amalia Granata, expresó: “tiene que darse cuenta que ya no es más un panelista de Intratables ni un twittero”. Furia, por su parte, parece no entender que está siendo la protagonista del show más famoso de la televisión mundial. Si bien no se pretende una clase de moral en un juego donde la manipulación y las conductas border son habituales, la violencia, el destrato y la falta de empatía ya no parecen hacer gracia a un público, que. al fin y al cabo, forma parte de una sociedad que está ya desbordada de malos tratos. Y no únicamente por los discursos de algunos sectores políticos sino por una realidad que se está haciendo difícil de sobrellevar en lo social y económico. Incluso para los votantes de Milei, quienes ya no parecen tan a gusto con los discurso extremos que los llevaron al gobierno, según el descontento social que miden varias encuestadoras. En ese sentido, el clima de época del gobierno pareciera durar menos que una edición de Gran Hermano.
Hoy, por esas cosas de las sincronicidades sorprendentes, cuando el presidente Milei está pronto a entrar en su semana definitoria debido a la votación clave de su Ley Bases en el Congreso Nacional, la jugadora más violenta y llamativa de la casa enfrenta esta noche su votación definitiva. “Si gana esta (por Juliana) habla de que la sociedad se fue a la mierda. Se fue al carajo la sociedad. Es que estamos mal posta. Me preocupa”. “No puedo hablar, Vir. Fíjate”, le dijo en su momento Florencia Regidor, una de las jugadoras de la casa. “Todo tiene un por qué”, acotó Darío, el jugador de oriundo de La Plata, por todo comentario. No hacía falta decir más. Vale recordar igualmente que en Gran Hermano, por reglamento, no se puede hablar de política.
Indican los sondeos que esta noche, el “mano a mano” entre los dos participantes candidatos a abandonar la casa por votación del público, será precisamente entre Virginia y Juliana. “Ojalá la pueda ver salir por esa puerta”, dijo Virqueenia, como la llaman sus fans, en su diálogo con Darío y Florencia, señalando a la salida. Esta noche lo sabremos.
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